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Rebeca Ribas
Communications Manager

Síndrome de nariz vacía: cuando respirar deja de ser automático

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El síndrome de nariz vacía es una condición poco conocida que puede aparecer tras determinadas cirugías nasales y alterar profundamente la percepción de la respiración. Hablamos con la Asociación Española de Síndrome de Nariz Vacía sobre esta una enfermedad invisible para muchas personas, pero con un gran impacto físico, emocional y social.

Respirar es algo que hacemos sin pensar. Un acto automático que acompaña cada momento de nuestras vidas. Pero para las personas que viven con el Síndrome de Nariz Vacía (SNV), respirar puede convertirse en una experiencia consciente, constante y profundamente angustiante.  

Se trata de una condición clínica poco conocida que puede aparecer tras determinadas cirugías nasales y que puede tener un enorme impacto en la calidad de vida. Sin embargo, sigue siendo difícil de reconocer y muchas personas afectadas pasan años buscando respuestas antes de obtener un diagnóstico.  

Con motivo de la incorporación de la Asociación Española de Síndrome de Nariz Vacía (AESNV) a la comunidad de Share4Rare, queremos dar visibilidad a esta enfermedad y al trabajo que realiza la asociación para acompañar a pacientes y familias. Por eso, hemos hablado con Isabel Rubio, fundadora y presidenta de la asociación.

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Isabel Rubio, fundadora y presidenta de la AESNV

¿Qué es el síndrome de nariz vacía?

El síndrome de nariz vacía es una condición que puede aparecer tras determinadas cirugías nasales que alteran la anatomía o la función de los cornetes nasales.  

Los cornetes son estructuras situadas en el interior de la nariz que desempeñan funciones esenciales: ayudan a regular el flujo de aire, contribuyen a calentarlo y humidificarlo, y aportan información sensorial necesaria para percibir una respiración normal.  

Cuando estas estructuras resultan dañadas o alteradas, la persona puede experimentar una sensación paradójica: aunque la nariz parezca abierta y despejada, la persona siente que no puede respirar adecuadamente.  

Según explica Isabel Rubio, fundadora y presidenta de AESNV: “Muchas personas lo describen como sentir que el aire entra, pero no se percibe correctamente; como si la nariz estuviera demasiado abierta, seca o sin resistencia, pero al mismo tiempo la respiración no aliviara”.  

El SNV es una condición compleja en la que intervienen alteraciones anatómicas, funcionales y neurosensoriales, por lo que va mucho más allá de un simple problema nasal.

¿Por qué ocurre?

La causa más frecuentemente asociada al SNV es el antecedente de determinadas cirugías nasales o nasosinusales, especialmente aquellas que afectan a los cornetes, ya sean resecciones importantes de tejido nasal o procedimientos considerados conservadores. Además, todavía se desconoce por qué algunas personas desarrollan la enfermedad mientras que otras, sometidas a intervenciones similares, no presentan síntomas.  

Lo que sí se sabe es que la alteración de los cornetes puede modificar la forma en que circula el aire por la cavidad nasal y cómo el cerebro interpreta la respiración.

nariz y cavidades nasales

Mucho más que un problema nasal

Uno de los aspectos que más destaca la asociación es la necesidad de comprender que el SNV no afecta únicamente a la nariz.  

“El síndrome de nariz vacía no es una molestia menor ni una simple sensación de sequedad nasal. Puede alterar algo tan básico como la percepción de la respiración y convertir un acto automático, como respirar, en una experiencia consciente, angustiante y constante”, señala Isabel.  

Algunos de los síntomas que experimentan las personas afectadas pueden ser:  

  • Sensación constante de falta de aire o ahogo
  • Obstrucción nasal paradójica
  • Sequedad nasal extrema
  • Ardor, dolor o irritación en las fosas nasales
  • Alteraciones del sueño e insomnio
  • Fatiga y dificultades de concentración
  • Desregulación del sistema nervioso
  • Estado de alerta persistente
  • Impacto en la salud mental, como ansiedad o síntomas depresivos

El impacto también puede extenderse además a la vida social, familiar, económica y laboral, dificultando actividades cotidianas como dormir, trabajar o mantener una rutina normal.

Una enfermedad invisible y difícil de diagnosticar

El diagnóstico del SNV sigue siendo uno de los grandes retos para las personas afectadas. Actualmente, no existe una prueba única que confirme la enfermedad y, en muchos casos, la exploración nasal no refleja la intensidad de los síntomas que experimenta el paciente, por lo que resulta fundamental una valoración completa que tenga en cuenta tanto la anatomía nasal como los síntomas que refieren los pacientes.  

“Muchas veces la nariz puede parecer bien o incluso demasiado abierta en una exploración convencional, mientras la persona siente que no puede respirar correctamente”, explica Isabel.  

La falta de conocimiento sobre el síndrome contribuye a retrasos diagnósticos y a largos recorridos por diferentes especialidades médicas antes de encontrar respuestas.  

A esta dificultad se suma la falta de una codificación específica y homogénea en los sistemas sanitarios, lo que complica su registro, seguimiento, investigación y reconocimiento administrativo.

Además, algunos pacientes se enfrentan a la incomprensión de su entorno debido a que se trata de una enfermedad poco visible: 

“El sufrimiento de estos pacientes muchas veces no se ve desde fuera. Esto hace que se enfrenten no solo a los síntomas físicos, sino también a la incomprensión, la incredulidad y el aislamiento”, remarca Isabel.

¿Existe tratamiento?

Actualmente, no existe una cura ni un tratamiento único universalmente eficaz para el síndrome de nariz vacía.  

El abordaje suele ser individualizado y está orientado a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de cada paciente. Dependiendo del caso, puede incluir medidas de hidratación y cuidado de la mucosa nasal, humidificación ambiental, rehabilitación respiratoria y, en situaciones seleccionadas, procedimientos reconstructivos, aunque los resultados pueden variar de una persona a otra.  

La asociación subraya la importancia de entender que el apoyo psicológico debe plantearse como un recurso que forma parte del acompañamiento integral a las personas afectadas y ayuda a afrontar el impacto físico, emocional y social de convivir con una enfermedad crónica, compleja y poco comprendida.

Nace AESNV: información, apoyo y visibilidad

La Asociación Española de Síndrome de Nariz Vacía (AESNV) surgió en 2025 para dar respuesta a las necesidades detectadas por los propios pacientes.  

“Detectamos una gran necesidad de reconocimiento, información fiable y acompañamiento. Muchas personas llegaban después de años de búsqueda, con síntomas muy limitantes y con la sensación de no haber sido comprendidas”, explica Isabel.  

Actualmente, la asociación ofrece orientación y acompañamiento a pacientes y familiares, impulsa iniciativas de divulgación y sensibilización, colabora con profesionales sanitarios y participa en redes nacionales e internacionales dedicadas a las enfermedades poco frecuentes.  

Además, la comunidad de pacientes se ha convertido en un apoyo fundamental: “Para muchas personas, encontrar a otros pacientes que describen sensaciones parecidas supone un antes y un después”, destaca Isabel.

Mirando al futuro

Entre los principales retos señalados por AESNV se encuentran mejorar el reconocimiento del síndrome, impulsar la investigación, facilitar el diagnóstico y aumentar la formación de los profesionales sanitarios.  

La asociación considera prioritario avanzar en el conocimiento de los mecanismos de la enfermedad, así como desarrollar mejores herramientas diagnósticas y terapéuticas.  

“Nos gustaría que el síndrome de nariz vacía dejara de ser una enfermedad prácticamente invisible desde el punto de vista científico y clínico”, comenta Isabel.

También considera fundamental promover una mayor prevención, especialmente en el contexto de las cirugías nasales que pueden alterar la función de los cornetes, y favorecer una atención más coordinada entre las distintas especialidades implicadas.

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AESNV se une a Share4Rare

Para la asociación, formar parte de Share4Rare supone una gran oportunidad para ampliar la visibilidad de la enfermedad y conectar con una comunidad más amplia de pacientes, investigadores y entidades comprometidas con enfermedades poco conocidas.  

“Creemos que plataformas como Share4Rare pueden ayudar a que enfermedades invisibles o infrarrepresentadas empiecen a ser mejor comprendidas”, explica Isabel.

Porque en las enfermedades poco frecuentes el conocimiento compartido, la investigación y el apoyo entre iguales pueden marcar una diferencia enorme.  

Y, como recuerda Isabel a las personas que viven con esta realidad: “No están solas. Lo que sienten merece ser escuchado, investigado y atendido con respeto”.

 

Podéis encontrar más información sobre el síndrome en la página web de la asociación: https://sindromenarizvacia.org/

 

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